"... Jehová es tu sombra a tu mano derecha…"
...Salmos 121:5 …
¡Cuán agradable es, luego de una jornada ardua de trabajo, poder sentarnos a la sombra de un árbol, y sentir allí,la frescura de su follaje!
... Pero, en algún momento de nuestra existencia, tendremos que abandonar ese sitio, y la sombra siempre quedará, con su dueño original.
Esto me lleva a pensar, que lo único, que sigue a nuestro lado, es nuestra propia sombra.
Consideremos esto: “que es imposible separarnos, de nuestra sombra.
Así como nuestra sombra, nos acompaña, todos los días de nuestras vidas, Dios desea ser nuestra sombra. La sombra que nos cubra.
Con la gran diferencia, que Él trae, una nueva frescura a nuestro mundo interior, paz, y esperanzas renovadas.
Amados: Pidamos con total convicción y certeza, que Dios sea nuestra sombra, por el resto de nuestros días, y en nuestro andar cotidiano.
Con el cariño de siempre,
Ariel
...Pero tú aumentarás mis fuerzas como las del búfalo...
(Salmos 92:10)
¡Que declaración más interesante, fue expresada por el salmista, para los momentos en que sentimos, que nuestras fuerzas decaen hasta lo sumo!
El búfalo posee la capacidad, de que cuanta más carga se le pone encima, sus fuerzas aumentan. Conforme a la presión que se ejerce, sobre la vida de el. Estoy plenamente convencido, de que si en este instante, no tienes fuerzas suficientes, para continuar avanzando en el camino, el Dios Eterno, en quien confiamos, traerá un renuevo sobre tu vida.
Para que sigamos adelante, y no desmayemos!
Con el cariño de siempre,
Ariel